Para darte una respuesta real, no podemos mirar el pelo de forma aislada. Por eso aplico la PNIE (Psiconeuroinmunoendocrinología) capilar. Este enfoque que he ido creando con mis años de experiencia y al ver que los tratamientos normales no siempre hacen efecto y su toxicidad en ocasiones es mayor de lo que nos gustaría nos permite conectar los puntos entre tu gestión del estrés (Psicología), tu descanso (Neurología), tu microbiota e inflamación (Inmunología) y tus hormonas (Endocrinología).
Este enfoque científico nos permite entender la conexión constante entre cuatro sistemas clave:
Este enfoque científico nos permite entender la conexión constante entre cuatro sistemas clave:
- Psicología: Cómo tu situación social, tu gestión del estrés y tus emociones impactan en tu cuerpo y cabello por múltiples vías.
- Neurología: Nuestra actividad física, la calidad de nuestro sueño y descanso e incluso nuestra postura pueden llevar señales al cabello para que no crezca.
- Inmunología: Uno de los caballos de batalla de la sociedad actual ya que todo nos inflama, desde la alimentación a nuestros hábitos de vida. Y ello se traduce no solo en mal crecimiento sino en posibles cuadros de autoinmunidad en los que el cuerpo ataca al pelo de forma directa. Una enfermedad silenciosa que no se ve en analíticas pero que valoramos clínicamente.
- Endocrinología: El cabello responde a todas las hormonas de tu cuerpo, por lo que entender cómo funcionas es clave para poder seleccionar los tratamientos más efectivos para tu caso.